A mis amigos.Era una bodega abandonada y solo una luz iluminaba el unico cuarto donde habia personas, seis hombres estaban sentados alrededor de otro que les hablaba. No se movia nadie, ninguno hablaba, se limitaban tan solo a escuchar.
-Si vamos a hacer esto, lo haremos sin errores-dijo Kronos mientras sus compañeros hacian un circulo alrededor de él -Sera una operacion simple, entrar y salir, y en menos de treinta minutos estaremos celebrando la victoria.
Todos permanecieron en silencio, siete hombres que planeaban el mayo robo en la historia de Puerto Viejo se preparaban.
Ninguno de los hombres sentados sabia el nombre del que los habia contratado, una llamada telefonica fue todo lo que recibieron y una voz les pregunto si querian ganar varios millones, todos respondieron que si, cuando preguntaron bajo las ordenes de quien estaban, la voz les respondio -De Kronos.
Los seis hombres que escuchaban las instrucciones lo hacian en silencio, sabian por que estaban ahi, cada uno habia recibido una llamada y todos aceptaron, el plan era perfecto, no podia salir nada mal.
Todos aceptaron por que seria un trabajo facil, entrar y salir, muchas vidas se solucionarian en menos de treinta minutos.
José Luis no estaba seguro de que era en lo que se metia, se encontraba ahi por que necesitaba el dinero, el año se le presento dificil y durante varias semanas se encontro preguntandose si no seria mejor quitarse la vida, lo habia pensado varias veces mientras se encontraba en el puente, que era el lugar a donde se iba a pensar, el quedarse sin trabajo, un trabajo que habia adorado hasta el minuto en que lo despidieron, haberse quedado sin donde vivir teniendo como unico refugio un automovil viejo, a veces para José Luis la muerte era la respuesta mas obvia, el pensamiento cruzo su mente y se imagino cayendo, sin molestarse por nada mas. Pero ahora algo habia cambiado, lo habian contratado y la promesa de dinero le desperto un nuevo amor por la vida, se pregunto unos segundos como iba a logar ir en contra de todo lo que le enseñaron, como ayudar a los criminales cuando antes los detenenia, sus servicios por dinero, la conciencia no tenia nada que ver.
Si necesitaban a alguien que controlara a la gente no pudieron encontrar a nadie mejor.
"Cuando eras joven, todo era mas facil cuando la edad no te habia alcanzado" Fernando no pensaba otra cosa, se consideraba el mejor en lo que hacia pero un balazo que lo dejo casi muerto lo obligo a retirarse, los ultimos cinco años los consideraba entre sus mejores, tranquilos y sin tener que huir. Hasta que recibio la llamada que lo llevo a escuchar un plan que al principio califico de demente. El deseo de hacer un ultimo trabajo lo llevo a decir que si, queria probarse a si mismo que podria hacerlo bien, seria el ultimo, con tanto dinero jamas volveria a pensar en el pasado.
Marco hubiera sido el mejor de no haber tenido contactos con el bajo mundo. En una epoca de su vida no podia salir a la calle sin que la gente se le fuera encima y quisiera tener aunque sea un vistazo de él. La cocaina se volvio parte de su vida aun antes que la fama, la consumia día y noche y sabia que debia parte de su exito a su vicio. Correr, era lo que le gustaba, lo que amaba. Estar detras de un volante, moverse a velocidades increibles y sentir que en un error podia dejar la vida, era su vida diaria hasta que un articulo hizo que todo se perdiera. Lo habian repudiado publicamente, perdio su carrera en menos de una semana y todos los que llamo amigos lo abandonaron, se refugio en su vicio porque no queria saber nada del mundo de las carreras, finalmente se quedo sin nada mientras las deudas se iban reuniendo, la llamada de Kronos habia sido un mensaje divino para él, un mensaje de salvacion.
Antonio y Cristian eran el mejor equipo y era algo que todos en esa ciudad sabian, para burlar un sistema de seguridad no existia nadie mejor. Exigian mucho dinero pero Kronos lo sabia y les ofrecio mucho mas del que hubiesen pedido en sus sueños mas atrevidos.
Su amistad y asociacion se habia iniciado cinco años atras mientras cumplian una condena de catorce meses en una prision de minima seguridad, ambos condenados por un delito menor, ambos salieron el mismo día, bebieron una cerveza y decidieron que si quieran tener dinero tendria que ser haciendo algo mas que intentar robar identidades y tarjetas de credito, brindando con cerveza juraron que alcanzarian lo que deseaban, dinero facil y por montones. La cantidad que Kronos les ofrecia les parecio el mejor trato de su carrera hasta entonces, aceptaron al unisono y de inmediato.
La ciudad lo impresiono al bajarse del tren. Ante él se aparecieron edificios tan altos que no podia ver donde terminaban, camino durante varios minutos asombrado y sabiendo que esas calles estaba llenas de posibilidades. Carlos se registro en una pension barata y salio a recorrer las calles en busca de clientes, era novato pero sabia muy bien lo que hacia. Sin dinero y sin conexiones en una ciudad que no conocia pero que habia escuchado le sonreia a aquel que llevara sueños y estuviera dispuesto a hacer lo imposible por conseguirlo, Puerto Viejo era una buena ciudad para que un iniciado en el crimen alcanzara la cima. Fue criado en una ciudad en el occidente del pais y muy pocas veces la habia dejado, su nombre sonaba en las calles de su vieja ciudad pero aca no era nada, eso pronto cambiaria.
Dos meses despues de llegar se encontro con alguien que dijo notar las posibilidades que él tenia, lo lejos que podria llegar con alguien que lo apoyara -Necesitas alguien que te guie- le dijo el extraño que ahora le prometia entrar al mundo que tanto anelaba. Pregunto cual el era el blanco y cuando lo escucho un escalofrio subio por su espalda, la ansiedad comenzo a demostrarse en sus ojos, la inseguridad en su mente, pero acepto de inmediato. Pregunto el nombre a su jefe y este solo contesto una palabra -Kronos.
-Asi se hara todo, nadie puede estar fuera de su puesto o todo se vendra abajo-decia Kronos con voz autoritaria -Si alguien no hace lo que les he dicho puede considerarse muerto o abandonado, no volveremos por nadie. Haganlo bien y todos tendremos nuestro dinero.
Fernando fue el primero en levantarse, se acomodo los anteojos y dirigio una mirada a todos, estaba seguro que todo saldria bien y que bien valdria la pena.
-Vamonos-dijo Kronos y al decirlo terminaron de levantarse todos, se dirigieron a la salida y la vieja bodega quedo tan vacia como habia estado desde hacia muchos años.
Una madrugada fria fue lo que encontraron, se dirigieron lentamente a la camioneta que estaba estacionada a pocos metros, Kronos arrojo las llaves a Marco y este subio. Al sentir el volante, aunque fuera de una maquina inferior, sentia ya la sangre que se agolpaba en su sien.
Todos subieron, junto a Marco se sento Fernando que encendio un cigarrillo y los demas se acomodaron en la parte posterior. Kronos se acomodo lejos de todo, los observaba y no decia nada, estaba ensimismado y nadie le dirigia la mirada.
-Que diablos haces?, piensas conducir con anteojos oscuros, es que eres tonto?-grito Fernando a Marco que se colocaba unos lentes aviador bastante oscuros que le cubrian medio rostro.
-Tranquilo viejo, conozco estas calles y nunca conduzco sin ellos, me dan suerte-dijo sonriendo.
Continuara.....