I
El Primer Día
El Primer Día
El sol habia amanecido cubierto por nubes aquella mañana de 200..., me desperte temprano y no podia creer el frio que hacia, aun con los parpados pesados me levante y vi a traves de la ventana; afuera todo estaba congelado y parecia que una nueva era de hielo se habia posado sobre el campo.
Madrugadores iban corriendo a su trabajo y varios vendedores cargaban canastos con fruta para vender en el cercano mercado, el frio me desperto y empece mi día.
Despues de un pequeño desayuno y tras despedirme de mi madre sali a la calle, todo parecia ahora menos frio y el Sol aparecia timido entre las nubes dandole al cesped un patetico color amarillo que evaporaba el hielo, camine frotando mis manos para quitarme el frio, un frio mas que fisico, un frio del corazón.
En aquellos tiempos, y aun ahora, mi puntualidad dejaba mucho que desear, llegue tarde al colegio y me toco esperar una hora. Al entrar nos exortaron la cirtud de la puntualidad y solo nos enviaron a nuestros salones, yo caminaba lentamente sabiendo que no seria el ultimo día que llegaria tarde, la impuntualidad se habia convertido en algo asi como mi firma.
A media mañana sali del colegio y mientras ibamos caminando con mis amigos la vi, no fue una vision perturbadora o mucho menos que me moviera el mundo, podria decir que ninguno de los dos se noto, que nuestras vidas hubieran seguido como si nada si alguno de los dos se hubiera tardado cinco minutos mas, fumaba un cigarrillo y estaba hablando de lo idiota que era el maestro de arte, ante mi observacion varios rieron. Nos despedimos en la esquina y segui mi camino.
Dos años despues hubiera querido estirar las risas para que nada hubiera pasado, para que ninguno de los tres sufrieramos, para que no estuviera escribiendo estas memorias cuyas raices son el dolor de haber vivido, pero paso y debo aceptarlo, fue parte de mi vida y nunca se ira.
Subi al autobus y decidi sentarme en el primer lugar qe vi vacio -¿Esta ocupado?-pregunte y la vos que escuche seria la que escucharia decirme tantas cosas durante los siguientes meses, contesto con un "no" indiferente y me sente junto a ella.
Lo primero que note fue su cabello de color castaño que enmarcaba una cara de rasgos finos y unos ojos marrones claros que me mirarian con amor y con odio dos años despues, su piel era de un tono claro y parecia suave al tacto, no me impresiono mucho y me dedique a ver el camino mientras el autobus comenzaba a moverse.
Despues de unos minutos de silencio que no soportaba, mientras en la radio sonaba una cancion popular, mientras el sol la iluminaba y hacia que entrecerrara los ojos, mientras su pecho subia y bajaba con su respiracion, mientras no me conocia, cuando ella estaba en su vida y yo en la mia, me acerque un poco mas y le pregunte:
-¿Como te llamas?
-Laura-dijo.
Madrugadores iban corriendo a su trabajo y varios vendedores cargaban canastos con fruta para vender en el cercano mercado, el frio me desperto y empece mi día.
Despues de un pequeño desayuno y tras despedirme de mi madre sali a la calle, todo parecia ahora menos frio y el Sol aparecia timido entre las nubes dandole al cesped un patetico color amarillo que evaporaba el hielo, camine frotando mis manos para quitarme el frio, un frio mas que fisico, un frio del corazón.
En aquellos tiempos, y aun ahora, mi puntualidad dejaba mucho que desear, llegue tarde al colegio y me toco esperar una hora. Al entrar nos exortaron la cirtud de la puntualidad y solo nos enviaron a nuestros salones, yo caminaba lentamente sabiendo que no seria el ultimo día que llegaria tarde, la impuntualidad se habia convertido en algo asi como mi firma.
A media mañana sali del colegio y mientras ibamos caminando con mis amigos la vi, no fue una vision perturbadora o mucho menos que me moviera el mundo, podria decir que ninguno de los dos se noto, que nuestras vidas hubieran seguido como si nada si alguno de los dos se hubiera tardado cinco minutos mas, fumaba un cigarrillo y estaba hablando de lo idiota que era el maestro de arte, ante mi observacion varios rieron. Nos despedimos en la esquina y segui mi camino.
Dos años despues hubiera querido estirar las risas para que nada hubiera pasado, para que ninguno de los tres sufrieramos, para que no estuviera escribiendo estas memorias cuyas raices son el dolor de haber vivido, pero paso y debo aceptarlo, fue parte de mi vida y nunca se ira.
Subi al autobus y decidi sentarme en el primer lugar qe vi vacio -¿Esta ocupado?-pregunte y la vos que escuche seria la que escucharia decirme tantas cosas durante los siguientes meses, contesto con un "no" indiferente y me sente junto a ella.
Lo primero que note fue su cabello de color castaño que enmarcaba una cara de rasgos finos y unos ojos marrones claros que me mirarian con amor y con odio dos años despues, su piel era de un tono claro y parecia suave al tacto, no me impresiono mucho y me dedique a ver el camino mientras el autobus comenzaba a moverse.
Despues de unos minutos de silencio que no soportaba, mientras en la radio sonaba una cancion popular, mientras el sol la iluminaba y hacia que entrecerrara los ojos, mientras su pecho subia y bajaba con su respiracion, mientras no me conocia, cuando ella estaba en su vida y yo en la mia, me acerque un poco mas y le pregunte:
-¿Como te llamas?
-Laura-dijo.



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